
Se recomienda un aporte de proteínas de al menos 1.2 g/kg de peso corporal ajustado por día (PAj.) para pacientes con obesidad y enfermedades hepáticas no alcohólicas o sarcopenia, y puede ser aumentado a 1.5 g/kg de PAj./día dependiendo de la condición específica del paciente.
Evaluación de la función hepática y el estado de micronutrientes como hierro, vitamina B12, ácido fólico, y vitamina D. Además, se recomienda una vigilancia meticulosa de los niveles electrolíticos y la supervisión de las alteraciones metabólicas para prevenir complicaciones asociadas con la nutrición parenteral.
Prevenir complicaciones comunes asociadas con la nutrición parenteral, como:
La prevención incluye la supervisión meticulosa de los niveles electrolíticos y el uso de protocolos de higiene estrictos durante la manipulación de los nutrientes.